jueves, 20 de julio de 2023

Ícaro

Mis pies en la arena no tienen calor, los granos tapan mis poros para que el sudor me entre de nuevo a los huesos y el calcio que los hace fuertes decida pasar al rabillo de mi ojo. Solo así podré verte con toda la energía del mundo correteando entre la sustancia incolora de mi cerebro. Todo se vuelve de otra tonalidad cuando me pienso nadando y buceando tras la espuma del mar, todo se cubre de cal cuando mis nudillos dejan de apretarme el alma.

Y entre la cal y la arena mi pensar deja en peso muerto mis sueños adentrándose en mis entrañas para pasar de estrujar el espíritu y solo así devolverme la voz. La voz dormida, quebrada, agazapada, tartamuda y que tantas veces me dejó sin palabras. La voz que se echó a dormir y despertó en otra cama, con otro suspiro, con otra mala pesadilla que apoyada en la almohada quiere repensarse de nuevo. Esa tonalidad aguda que todas las mañana afina sus cuerdas vocales para ahora gritarle al mundo y que sus bemoles suban hasta las nubes para después dejarse quemar al sol, tostarse la lengua y pintarse de nuevo el pensamiento. Solo así se mira por dentro, solo así se rehace de nuevo.


Desde mi Creta todavía veo mi propio laberinto, desde aquí vuelo, el fuego no existe en mi cabeza, mis alas han inundado mi cuerpo, el sol solo me calienta, ahora, de nuevo, los huesos.



sábado, 6 de mayo de 2023

Espuma

Se le secó la mina al lápiz con el que nunca escribí y comenzó a salirle ese polvito blanco que le sale a las baterías cuando ya están viejas. Entre las hojas de espuma me fui adentrando en mi mar más profundo para así mirarme de nuevo a los ojos y soplarme para sacarme la arena de aquellos desiertos que nunca visité.

Recorrí carreteras que no me llevaron a ningún paraíso, a destinos insignificantes que cabizbajos pasaron al recuerdo del olvido, la memoria tartamuda me hizo hundirme de nuevo en el recoveco de aquellas sustancia gris de mi cerebro donde dejé escondidas las palabras que puse en el mismo rincón de la maleta que siempre está reservado para los maltrechos porsiacasos. 

Me olvidé de mí para abrazarme de nuevo, me estrujé la garganta para sacar todas las lágrimas que recorrían mi cuerpo y cuando llegaron a mis pies supe que nunca volvería a saber caminar igual, que pondría rectos mis renglones para que en mi mente no anidara más melancolía que aquella que crece en la savia de los árboles.

Y con un zumbido en mi tímpano llegué de nuevo a las letras taciturnas, a las noches de folios revueltos, con pensamientos inconexos, a las caídas con final. Arremolinada, como el barullo de antes de romper a llover cogí de nuevo aquella pluma, la cargué con la tinta de mis venas y empezó a vestirse por el pulso todo lo que me dejé sin escribir.



Ilustración de Paula Bonet



viernes, 13 de enero de 2023

Llorarse la vida

Caer, caer y levantar, caer y levantar.
Caer y no querer hoy despertar.
Morder el pensamiento.
Fundirse en los silencios.

Desmenuzar los fantasmas.
Ser el propio fantasma.
Silenciar todas las lágrimas del mar seco de los huesos.
Caer y volver a despegar con un torbellino de turbulencias sin nada más que no pensar.

Caer y perseguir el suelo de las huellas.
Levantar una pierna y después volver a tropezar.
Romperse en mil pedazos.
Laminar todas las vertebras para diseccionar el pensamiento.

Caer, llorar, secar y volver a llorar.
Triste, apático y moribundo el cuerpo vuelve a caer.
Hablar y llorar, llorar a rabiar, hablar sin callar.
Callarse el corazón, silenciar el alma, detonar la razón.

Hablar y volver a hablar, poco a poco, aprender a caminar.
Romper, ordenar. Ordenar y sanar, hablar, escribirse en los versos, dejarse llevar, llevarse, llevar sin dejarse.
Tropezar sin caer, volver a levantarse, llorar, volver a destapar los labios del compás dormido de sus comisuras.
Volver.
        No caer. 
                Caminar.
                        Vivir, aprender de nuevo a vivir. 

      Hoy es el Día Mundial de lucha contra la Depresión,    
             la enfermedad mental más común en España que afecta,
             según datos de la Organización Mundial de la Salud,
             alrededor de un 3,8% de la población mundial. 

             La educación emocional y la atención por
             profesionales de salud mental 
son algunas
             de las claves  para prevenirla y poder superarla.
                                                       Y es que sí, puede superarse. 


sábado, 31 de diciembre de 2022

Tiempo nuevo

Me pesan los párpados de la rutina y el corazón se ha acelerado repentinamente. Llevo marcas en las yemas de los dedos de arrancar las hojas del calendario. Llagas en las plantas de los pies de pasar pisando el día a día. 

En la nuez de la garganta ya me suena el carillón y los cuartos me sudan en todos los poros de la piel. 

Canto al ritmo de un buen vino y una copa de champagne para recordarme de nuevo que el año se va a acabar. Improviso en el segundero, aire nuevo ya me espera.

Me despido aletargado, quizá cansado y somnoliento, mañana tendré resaca que me dará la esperanza necesaria para dejar ese arrastrar de pies, me crecerán alas en la espalda, se me caerán las canas y florecerán nuevos globos en la cabeza para de nuevo alzar el vuelo y comenzar la cuenta atrás.

Soy el tiempo pasajero, los sueños venideros, el sonreír de los encuentros y el acabar de los comienzos. La paz de la última uva, el olvido de la guerra. Soy el tiempo que se acaba, el año nuevo me espera, deseoso de salud, alegre para la verbena. 

Feliz 2023


miércoles, 16 de noviembre de 2022

Pelusa en las cuerdas vocales

Despega la piel del pensamiento como si fuese una tira de velcro.
Rompe las cuerdas vocales como si se hubieran fundido cual lava de volcán.
Arranca corriendo hacia ninguna parte.
Compra otra caja más de Prozac para dejar de pensar. 


Presume de la poesía que nunca escribiste.
Capta con tu salario todas las fotos que no existen.
Aliméntate del "qué dirán" para volver a aterrizar.
Cuidado con el despegue no vayas a no querer volver a volar. 

No intentes buscarte, hace tiempo que no te encuentras y la gravedad se olvidó de tus sueños.
Sueños que han dejado paso a los murmullos de cualquier tecleo. 

Arráncate la piel. 

      Despégate las cuerdas. 

Compra tus sueños. 

                Róm pe te   en   mil   pe d a   z   o   s   . 


Capta tu poesía de nuevo. Presume del alimento de cuidarte. Extrae la pelusa de tu ombligo para no atragantar tu mente.