lunes, 28 de junio de 2021

Orgullos sin prejuicios

¡Vive! ¡Qué la vida tiene un nosequé que la hace más hermosa de lo que pensamos! ¡Vive con orgullo que el mañana aún no existe y el ayer ya se esfumó!


¡Quiérete tanto para que lo siguiente que hagas sea querer al resto mirándole de igual a igual! 


¡Qué se vayan a la mierda los del odio y los que siempre andan mirando y no paran de hablar con sus dimes y diretes! ¡Qué se pudran los de las dobles caras que al llegar ciertas fechas se envuelven con banderas pero siguen juzgando desde su machismo imperante! ¡Qué se mueran los feos de alma y se olviden con su marchito prejuicio para siempre!


¡Qué viva la noche y viva el amor, el verano ya llegó y la fiesta, cuando sea la bailaremos de nuevo como se merece con el único fin de celebrar el amor! 


¡Ama, ama, ama y ensancha el alma!



jueves, 29 de abril de 2021

Dil me dard

Me dueles cerca del pecho,
más profundo que el corazón.
Siento un pinchazo allá adentro
desaliento, desazón.

Cómo me duele tu pena.
Cómo me duele tu olvido.
Cómo me duele esa lágrima
que hace un surco que se pierde en cualquier mar.

Cómo me duele la tristeza
de quien con los pies descalzos
recorre cualquier camino por unas migas
que en otra ruta previa no pudo encontrar.

Desde la distancia,
desde el ausente quejido,
desde el egoísmo más absurdo
de quien siempre tiene una barra de pan.

Te miro hoy y pienso
cuando nadie te recuerda,
cuando la pobreza tiene tu cara,
cuando el hambre tiene tu muerte.

Cómo me duele la injusticia
que arrebata contra tu alma
y nadie la quiere pensar,
nadie la puede ignorar.

Cómo me duele esa comparación injusta
ante la posibilidad de que lo que allí pasa
pueda llegar aquí 
y envestir de forma semejante,
lamentándonos solo por puro egoísmo.

Te miro hoy y siento, mucho.
Cómo me duele esa desigualdad que se construye,
cómo me mata a mí también cuando ya no puedes respirar.
Cómo me dueles hoy, cómo me dueles India.



Mumbai, 2013

Hace tanto que no escribía poesía o intentaba trazar algunos versos que hoy mi propia pluma se ha parado en seco para, después, guiarme por las rimas. 

Cuando el dolor en la distancia me azota fuerte me dejo llevar y puede que no sea lo mejor que haya escrito pero al menos algo ha salido sin perpetrarse dentro, ahora quizá duele un poquito menos cuando lo comparto. 

India me marcó demasiado, todavía lo sigue haciendo. Su alegría se está viendo desvanecida y hoy la he mirado a los ojos, mi llanto se ha puesto a su compás y le he llorado algunas letras que dejo por aquí. 

martes, 16 de febrero de 2021

Nos quisieron robar la saliva

Nos rompieron las gargantas robándonos la saliva, quisieron callarnos, queríamos usarla para besos que se convirtieran en versos y nos hicieron apurar los lagrimales.

La vida no tiene la misma lectura si nos quitan el miedo a la muerte y las penas y alegrías se transforman en un mismo sentido, en el mismo sinsentido.

No nos quedaron ni garras, nos dejaron con el temor de a quienes les han arrebatado todo pero volvimos a ser fuego, la llama de quien desde la rabia más calmada iluminaba todo.

Quebraron los huesos que nos ataban al cuerpo, quisieron matarnos y fue entonces cuando nos hicimos libres, brotaron de las espaldas dos grandes alas y los pies dejaron de andar por las aguas. 
       
Dejamos de creer en la crítica infernal que no lleva a ninguna parte, que aturullaba la mente de quienes no podían mirar bajo su ombligo y pudimos volver a afinar nuestras cuerdas vocales.
      
El bosque comenzó a brotar, las manos se desencadenaron y aquellos quebrantos fueron raíces que no tardaron en volver a florecer en el alma.


lunes, 18 de enero de 2021

Melodía de un domingo menos feo

Ayer fui por primera vez a un concierto. No fui por primera vez en mi vida pero era como si por vez primera descubriera qué significa que el ritmo entre en todo mi cuerpo, qué significa que se introduzca en mi desde los oídos, como si supiera por primera vez qué es combinar instrumentos y hacer música, como si después de una vida pudiera disfrutar con los ojos cerrados de melodías desconocidas que poco a poco se van descubriendo. 

Ayer fui por primera vez a un concierto y supe que encima del escenario se expandía aquello que tras tantísimo tiempo había estado guardado en una caja de música y ahora se activaba cara el exterior, rompía con la monotonía temporal de esta incertidumbre tan fea, hacía añicos aquellos días grises aunque fuera solo por unos breves minutos y permitía gritar en silencio frente a la calma impuesta. 

Ayer, después de mucho tiempo fui por primera vez a un concierto y me volví a sentir viva.

Bombo y platillo.
XXVI ciclo de músicas dispares.
Zaragoza, otoño 2020.

jueves, 31 de diciembre de 2020

Palabras de última hora

Va acabando este año tan confuso, tan enredado, tan simplemente extraño. Llega a su fin con todas las preguntas por resolver y la esperanza por desenvolver. 

Pasa lento y dejando en el camino a tantas personas que cuando arranquemos esta última página del calendario la pena, al menos un poquito, tendrá algo más de luz. 

Llegan mis palabras de última hora, mi poca capacidad de anticiparme se entremezcla con la calma que requieren estos momentos de espera para que algo mejor se aproxime. Ojalá estos 365 días que arrancan comprendamos y valoremos lo importante, sepamos con seguridad que ser valiente vale la pena. Es ahora cuando deseo de forma irrefrenable que este año los llantos sean de alegría, que la salud se celebre a cada instante y que los abrazos sean los nuevos saludos.


Por un año nuevo como los de antes, donde nos mirábamos la sonrisa y nos comíamos las miradas, donde nos derretíamos en besos y nos entrelazábamos en versos. 

Por un año nuevo donde haya poesía, donde las canciones se puedan cantar, donde el compás de la vida vuelva a ser un interminable cuatro por cuatro, donde enterremos al re menor y podamos de nuevo afinar las gargantas con nuestra mayor alegría. Donde bailar hasta el amanecer sea el mejor de los planes y el desgaste de nuestras suelas sea lo que más nos puede importar, donde el interés de todo el mundo se centre en el siguiente brindis. 

Por un año en el que podamos seguir protegiendo, queriendo y defendiendo la vida.

Por un año en el que vivamos. 

Mafalda por Quino